Declaración Pública: hundimiento de barco de la industria salmonera en la bahía de Pilpilehue

La  comunidad Ñancul del sector de Pilpilehue, comuna de Chonchi, provincia de Chiloé, con el respaldo de la Coordinadora de Comunidades Mapuche Huilliche “Huilli Lafkén Weichán”, respecto al hundimiento de un barco de la industria salmonera en la bahía de Pilpilehue el día 18 de octubre del año en curso, viene en hacer la siguiente Declaración Pública:

Como ya es de conocimiento regional y nacional, el día 18 de octubre en horas de la mañana se comienza a hundir una embarcación de gran envergadura llamada  “Seikongen”, la que realizaba faenas de cosecha y que supuestamente trasportaba salmones recién cosechados en los centros de la empresa Camanchaca. Esta embarcación comienza a siniestrarse cuando aún estaban en faenas de carga y pasaron aproximadamente 5 horas hasta que finalmente se hundió por completo, luego de ser remolcada por otras embarcaciones y dejada exactamente sobre el banco natural de cholgas  que existe en el lugar y a solo metros de la costa, donde hay un lugar de marisqueo de la gente de nuestra comunidad indígena y de toda la vecindad del lugar.

Ese día fuimos testigos impotentes de lo que ocurría en nuestras narices, sin que podamos hacer absolutamente nada para impedir el hundimiento, ni para evitar que el barco fuera llevado al lugar donde extraemos gran parte de nuestra dieta alimenticia. La autoridad marítima, si bien acudió con rapidez,  ellos solo se han preocupado de que el buque no sufra mayores daños y en definitiva que la empresa no tenga mayores pérdidas, pero de nosotros las comunidades locales, en su gran mayoría indígenas, solo se han preocupado de decirnos que estemos tranquilos que “está todo bajo control”, de lo que anoche nos dimos cuenta que tampoco es verdad.

Uno de los grandes temores en un principio fue el derrame de petróleo que podría provocar el hundimiento de este barco, ya que supimos que llevaba casi 70 mil litros de petróleo en sus estanques, y de la misma manera, igualmente preocupante era saber qué pasaría con los salmones que llevaba en sus bodegas, los que ascendían a 214 toneladas con un total aproximado de 42 mil ejemplares. Esa tarde solo había especulaciones en el lugar sin información clara al respecto, ni de las autoridades ni mucho menos de la empresa responsable de la carga ni de los dueños del barco.

El jueves 19 con el apoyo de dirigentes indígenas que vinieron a apoyarnos, logramos conversar con las autoridades encabezados por el Gobernador Provincial y el Gobernador Marítimo de Chiloé, quienes nos señalaron que al menos el principal temor estaba descartado: no había fuga de petróleo hacia el exterior de los estanques. La siguiente preocupación era el retiro de los salmones, que a esa altura, más de 24 horas del naufragio, había coincidencia en que ya eran solo mortalidad. Para ese efecto, la empresa Camanchaca, responsable de los peces presentaría esa tarde un “plan de contingencia” a las autoridades para que al día siguiente comenzaran el retiro de esos salmones; sin embargo pasado ya 5 días del naufragio, fuimos informados anoche que “todos los planes presentados por la empresa han fracasado” y por lo tanto los salmones siguen dentro de esas bodegas convirtiéndose en estos momentos en la mayor amenaza a nuestro ecosistema, ya que la mortalidad de salmones a medida que pasan los días se va convirtiendo en una verdadera bomba produciendo de forma espontánea gases altamente peligrosos como lo son el ácido sulfhídrico y amoníaco, ambos gases como resultado de la descomposición de los salmones, lo que hasta ahora ninguna autoridad ha asumido responsabilidad sobre esa situación que a quienes afecta directamente es a nuestra gente, y tampoco lo ha hecho la empresa responsable de esta emergencia.

La empresa responsable de esta emergencia ambiental no solo NO se ha presentado a dar alguna explicación a nuestra gente, sino que ayer, con absoluto desprecio de nuestra existencia, se desentendieron del barco hundido y se dedicaron a cosechar sus otros centros. Acá vemos cómo la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de la que tanto habla esta industria no es más que un mero discurso populista que basta una situación como ésta para que se ponga a prueba.

Aquí también cabe señalar que en la conversación con las autoridades al otro día del hundimiento del barco nos dimos cuenta que estas empresas trabajan con absoluta irresponsabilidad sin tener planes de contingencias para estas situaciones y que además cuentan con la complicidad de las autoridades, quienes aprueban estos proyectos con evaluaciones ambientales de papel, donde no se mide ni evalúa estas contingencias. Es decir, con todos las “contingencias” que esta industria ha tenido, una de las más graves fue la ocurrida el año pasado que dio como resultado la mal llamada “marea roja”, no es posible que la autoridad competente siga autorizando este tipo de proyectos con solo una Declaración de Impacto Ambiental, sin evaluar debidamente todas las variables, que, como se ha visto por esta nueva emergencia, no son ya ajenas a esta industria y más bien son parte del ADN de la industria salmoneras, porque solo como información general, hay que decir que en los últimos 45 a 50 días han tenido 3 naufragio en la región, cada una con daños que ni siquiera se conoce su magnitud.

Finalmente queremos señalar que recurrimos ante todas las autoridades competentes para exigir no solo explicaciones, sino que asegurar sanciones a estas empresas irresponsables que con tal de que sus ganancias sean cada vez mayores, no titubean en utilizar nuestros mares como sus basureros. En ese sentido también queremos señalar que contamos con el apoyo de la Defensoría Ambiental con sede en Santiago, para llevar adelante todas las acciones judiciales que el caso amerite, para lo cual informamos que hoy hemos iniciado esas acciones recurriendo al Ministerio Público a fin de que este organismo persecutor investigue todo lo relacionado con este naufragio, porque tenemos sospechas fundadas de que no estamos solo frente a un lamentable “accidente”, sino que acá hay responsabilidades mayores que deben ser investigadas.

 

¡¡marichiweu, marichiweu pu peñi ka pu lamuen, ka pu wuenuy!!,

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